Simplificando, nuestro mayor problema era la comunicación (en todos sus matices), pero también teníamos problemas de procesos, flujos de trabajo, orden y estructura.

Logramos que las comunicaciones sean más efectivas y en algunos casos, logramos comunicación donde no la había. Eso repercute de muchas maneras y termina logrando un mejor funcionamiento individual y grupal. Logramos formar y organizar trabajo en equipos pequeños y entre equipos. A su vez, con los trabajos individuales se logró mejorar mucho la estabilidad de las personas y su desarrollo profesional dentro de la empresa.

 

Santiago Kohner, Director, Carpe Scheider